Barreras permanentes a la hostelería

Continuamente nos preguntan cómo hemos vivido la pandemia en la hostelería. La responsabilidad es enorme, hemos vivido y sufrido muchas personas, por lo que habrá muchos casos y formas de pasar por este túnel.

SOS Hosteleria

La situación de los negocios de hostelería es variada, dependiendo del tamaño del local, de la propiedad, del número de personas contratadas, del precio del alquiler, del tamaño del local, de la posibilidad o no de instalar una terraza, de las necesidades de adaptación… Por lo tanto, me basaré principalmente en mi experiencia y en el entorno que conozco para hablar de hostelería.

La gestión de todos los problemas derivados del COVID ha sido y es muy compleja. La gestión implica una gran responsabilidad a todos los niveles, político, empresarial, laboral, social, personal y familiar.

Durante la pandemia hemos tenido que solicitar préstamos ICO, gestionar los Expedientes de Regulación Temporal y aplicar las restricciones detalladas, rigurosas y variables. Así hemos vivido esta etapa, cambios constantes, horarios y normas, cierres y reaperturas, ampliaciones y recortes. La locura. Hemos sobrevivido como hemos podido, con mucho trabajo, esfuerzo y dedicación, y muchas veces también a nivel psicológico y físico.

A través de los Expedientes de Regulación Temporal y los préstamos ICO la mayoría conseguimos avanzar, pero algunos no han podido avanzar en el camino. Los que vimos necesarios creamos la plataforma SOStalaritza para dar un mensaje claro y razonable: aceptamos la aplicación de las medidas necesarias, pero también las ayudas y/o el rescate del sector para hacer frente a esta grave situación.

En cuanto al personal de hostelería, nos ha parecido fundamental completar los Expedientes de Regulación Temporal hasta el 100% del salario (no es lo mismo que haya 3 meses con el Expediente de Regulación que 6, 12 o 18).

Durante los meses de octubre y noviembre se acabó el oxígeno, ya que teníamos subvenciones pendientes y los bancos suspendieron los préstamos para hostelería.

Cuando la situación fue agónica y en muchos casos insoportable, llegaron las ayudas. Entonces, en algunos casos se dio la paradoja de que no se pudieron acceder a las ayudas por ser empresas creadas a finales de 2019 o en 2020 o por no cumplir alguna condición.

En otros casos, estas ayudas, junto con las del mes de abril, en las que sí se pudieron incluir empresas de nueva creación pero con un número más limitado, compensaban en parte las pérdidas de facturación del año 2020, lo que nos ha permitido seguir avanzando. Asimismo, consideramos que para hacer frente a la pérdida de facturación de 2021 habría que dar ayudas similares.

Además de estas ayudas, consideramos imprescindible crear una nueva línea de ayudas para todos los trabajadores del sector.

El futuro es bastante incierto, pero no tan negro como lo vimos hasta hace poco. Al parecer, la apuesta está en las vacunas y dependeremos de su posible eficacia. Si seguimos por este camino, como sociedad, comenzaremos a ver un poco de luz en el túnel.

Estamos en medio de una larga carrera llena de obstáculos, el camino recorrido ha causado fatiga, pero aún queda mucho camino por recorrer. Lo sentimos dentro del gremio, pero la fatiga también es evidente entre los clientes. Esto demuestra que la sociedad está llegando a una situación límite.

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Bazkide Txokoa

Bazkide txokoa

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